Para abrir ostras no es necesario ser un experto: basta con tener a mano un buen cuchillo de cocina de tamaño pequeño. Con el fin de evitar accidentes se aconseja coger el cuchillo por la hoja a pocos centímetros de la punta. Se sujeta la ostra con la otra mano con un trapo de cocina y se introduce la hoja en la parte lateral de la ostra, entre las conchas, hasta seccionar el músculo que las sujeta y une. Para ello, se corta haciendo pequeños movimientos hacia un lado y hacia otro hasta separar las dos conchas, desechando la concha superior. Pero casi mejor mire este video:
Vaciar la ostra del agua de mar que trae. La ostra volverá a segregar agua de mar en unos minutos, mucho más fina que el agua desechada. Se aconseja por tanto, vaciar el agua de las ostras al abrirlas y dejarlas reposar entre ¼ de hora y ½ hora antes de consumirlas (tampoco más tiempo ya que perderían parte de su sabor). La capacidad de la ostra recién abierta de regenerar su agua es precisamente un indicio de su frescura.
Siempre puede ocurrir que a la hora de abrir la ostra se desprendan virutas de nácar de la concha. Aconsejamos retirarlas cuidadosamente con ayuda del cuchillo antes de servir.
Una vez abiertas, colocar las ostras en una fuente o plato.
Para degustar las ostras utilizar un tenedor pequeño (por ejemplo de postre). El sabor de una ostra se aprecia sin aliño ninguno, pero existen múltiples maneras de degustarlas, la imaginación no tiene límites!
Con unas gotas de limón. Con una pizca de pimienta. Con una vinagreta típica francesa de chalotas (1 chalota finamente picada y macerada en vinagre)… Gratinadas al horno, en salsa (las ostras Especial de Claire "Jumbo" (T1) son ideales para ello).
Como acompañamiento, vino blanco o champán bien frescos o porqué no, ginebra si se toman de aperitivo. El pan ideal para saborear una ostra es el de centeno, cortado en rebanadas finas y untadas de mantequilla.
Quizás no lo sepas, pero lo que confiere este ligero sabor dulce a la ostra es el músculo que sujeta las dos conchas. Así que si puedes, intenta cortarlo a ras con el fin de comerlo junto con el resto de la ostra. El contraste entre lo salado y dulce es muy agradable al paladar.