Nada más recibirlas, debe colocar las ostras en la parte baja de su nevera. Para ello, las ostras vienen en cajas de 24 que permiten su fácil colocación en cualquier nevera casera.
Durante el invierno, es también posible almacenarlas en el exterior (balcón, terraza), en un lugar siempre fresco y protegido que garantice que la temperatura no suba de 10-15ºc y no baje de 2ºc. Es importante que no estén expuestas directamente al sol ni tampoco puedan padecer una helada. Una ostra que se congela se muere.
Las ostras vienen colocadas horizontalmente con el fin de que no pierdan su agua. Es importante que siga manteniendo las restantes en una posición horizontal a medida de que se vayan consumiendo.
En horizontal y mantenidas entre +2ºC y 8ºC, las ostras se conservan de 8 a 10 días después de su extracción del agua. Para garantizar su conservación en condiciones óptimas, se recomienda mantener las ostras en su embalaje original en la nevera, cubriéndolas si acaso con un paño húmedo.
Recomendamos desechar aquella ostra que esté entreabierta o tenga un aspecto seco por haber perdido su agua.
Una vez abierta la ostra, compruebe que está viva rozando ligeramente los bordes de la carne con la punta del cuchillo. Si se retrae un poco es que está viva (ver video más abajo).